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Relaciones tóxicas.

  • 30 mar 2023
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 11 ago 2023


Está demostrado que mantener relaciones sociales mejora la salud mental, y, por el contrario, las relaciones tóxicas nos la empeoran. Compartir nuestro tiempo con estas personas nos puede afectar a la salud física y emocional.


Algunos síntomas que podemos padecer son:

  • Aumento de estrés.

  • Tener una baja autoestima, dudar de ti y de tus capacidades.

  • Culparte a ti mismx, por el comportamiento inadecuado de esa persona.

  • Sufrir un desequilibrio emocional.

  • Sentirse solx y aisladx.

  • Creer que nadie te apoya en tus decisiones o cuando lo necesitas.

  • Tus otras relaciones pueden verse afectadas, ya que tu carácter o tu forma de actuar puede cambiar cuando tú no estás bien.

Cuando una relación provoca daño o malestar a una o varias personas de forma continuada, podemos considerarla una relación tóxica. Además, salir de estas relaciones no es fácil, por el hecho de que generan una dependencia emocional.


Algunas de las características que podemos distinguir en las relaciones tóxicas son:

  • La persona, a menudo, hace hincapié en las cosas que no realiza bien la otra persona, ignorando las cosas buenas.

  • Existe chantaje emocional

  • Intenta controlarte, controlar tus acciones, pensamientos, tus relaciones, o tu forma de vestir.

  • Realiza faltas continuas de respeto.

  • Hace críticas a tu entorno, ya sea a tus familiares o amigos.

  • Los celos suelen estar presentes, desconfía de tus actos y de las personas con las que te relacionas.

Existen distintos motivos por los que nos podemos ver envueltos en estas relaciones, los más frecuentes son:

  • Padecer una baja autoestima.

  • Haber vivido experiencias parecidas en el pasado.

  • Que nos importe muchísimo lo que piensen los demás.

  • Tener creencias distorsionadas sobre lo que es una relación y lo que implica.

  • Padecer miedo a la soledad, por ello acabamos en relaciones disfuncionales.

Debemos aprender a detectar las relaciones tóxicas, para ello debemos familiarizarnos con posibles actuaciones que pueden provocarnos estas personas:

  • Hacerte sentir mal, faltándote el respeto o humillándote.

  • Cotillear sobre ti, por ejemplo, cuando le has contado en confianza una cosa, y te enteras de que lo comparte con otras personas sin tu permiso.

  • Pedir disculpas irónicas, por ejemplo: “siento que te hayas sentido mal… pero solo era una broma”.

  • Te pone nerviosx su reacción, ya que nunca sabes por donde va a salir.

  • A menudo te compara con otras personas.

  • Intenta cambiar tu forma de ser o actuar.

Si has detectado que te encuentras implicada en una relación tóxica, empieza a hacer un análisis de los aspectos positivos y negativos que te aporta esa persona, esto te ayudará a tener una visión más amplia de la situación. El segundo paso que te recomiendo es que establezcas límites, para que esas situaciones y actitudes cambien. Y si no, se modifican, aléjate de esa relación.


Recuerda que necesitas estar rodeadx de personas que te sumen de forma positiva, gente que te empoderen, que te hagan sentir bien. El paso no es fácil, lo sé, pero te aseguro que es posible llevarlo a cabo. Debes empezar realizando una introspección de ti y de tu entorno, para buscar y hallar los elementos que necesitas cambiar. Estoy segura de que cuando te alejes de las personas y situaciones que no te hacen bien, te sentirás mucho mejor.


Y busca ayuda siempre que lo necesites. Todxs podemos vernos envueltxs en entornos complicados donde, es difícil, localizar la salida. Por esta razón, si alguien nos ayuda a encontrar esa puerta para lograr salir, recíbela con gusto.



Y si necesitas hablar con alguien, no dudes en escribirme, aquí estoy.

 
 
 

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