Cómo Enfrentar y Superar las Crisis: Claves para Dominar la Incertidumbre y Salir Fortalecida
- Jessica Barberán
- 20 nov 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 10 jul
Introducción
Las crisis son situaciones inevitables y, muchas veces, desestabilizadores en la vida. Pero ¿y si en lugar de temerlas, aprendiéramos a verlas como una oportunidad de crecimiento? Inspirándome en unas reflexiones de Mariana Fresnedo, quiero compartir cómo nuestras creencias influyen en nuestros momentos de dificultad y cómo podemos convertir las crisis en escalones hacia una versión más fuerte de nosotras.
Te invito a descubrir cómo la mente, las emociones y el cuerpo reaccionan en las crisis y a aprender herramientas útiles que nos ayuden a navegar en la incertidumbre con serenidad.

¿Qué son las crisis y por qué nos afectan tanto?
No parece una pregunta sencilla de responder, ¿verdad? Además, las crisis suelen tener una connotación negativa: cuando pensamos en crisis, lo asociamos con problemas, rupturas y situaciones fuera de control. Sin embargo, como explica Mariana, las crisis representan "fugas de energía". Estas fugas ocurren cuando creemos en pensamientos limitantes o tóxicos, que asumimos como verdades absolutas. Al aferrarnos a estas ideas, no solo drenamos nuestra energía, sino que también provocamos un estado de caos emocional.
Nuestras creencias son el punto de partida de nuestros pensamientos. Cuando estas creencias son limitantes, generan pensamientos que intensifican la inestabilidad y el miedo. La mente, al percibir amenaza o pérdida, entra en alerta y, muchas veces, desencadena una crisis. Sin embargo, esta crisis es el resultado de nuestros pensamientos, no de la realidad. Cuestionar y transformar esas creencias limitantes nos permite ver las crisis desde una perspectiva más equilibrada.
Los Cuatro Elementos de la Crisis: Mente, Emoción, Incomodidad y Cuerpo
En cualquier crisis, enfrentamos cuatro elementos que interactúan y afectan nuestra experiencia:
Mente caótica: La mente genera pensamientos negativos y se proyecta en futuros inciertos, activando el cortisol y generando estrés. Este proceso puede afectar el cuerpo, provocando síntomas como migrañas o problemas estomacales. La mente se resiste a soltar ideas de carencia y miedo, intensificando la crisis.
Emociones intensas: Surgen sentimientos como el miedo, la vergüenza o el enfado. Mariana aconseja darle espacio a cada emoción sin identificarnos totalmente con ella. Así, recordamos que nuestras emociones son una reacción, no una verdad absoluta.
Incomodidad: Las crisis reflejan el choque entre nuestras expectativas y la realidad. Este espacio genera incomodidad, ya que nuestras ilusiones mentales no encajan con lo que realmente ocurre. La clave es aceptar esta incomodidad, viéndola como parte del proceso y no el destino final.
Estrés corporal: Las emociones y pensamientos afectan el cuerpo, que responde somatizando el estrés. Sentimos incomodidad en zonas específicas del cuerpo, ya que este, carga con el peso emocional y mental de la crisis.
Claves para Navegar la Incertidumbre y Superar la Crisis
Superar una crisis depende en gran medida de cuán entrenada esté nuestra mente. A través de herramientas como la visualización, podemos ayudar al cerebro a encontrar calma, incluso en medio del caos. Al final, "lo que le pones a la mente, el cuerpo lo experimenta".
Te comparto algunas estrategias para enfrentar las crisis con resiliencia:
Cuestiona tus pensamientos: No todos los pensamientos son una realidad. Pregúntate: "¿Es esto realmente cierto?", o "¿Qué evidencia tengo de que esto es verdad?". Este cuestionamiento ayuda a disipar el caos mental.
Da espacio a tus emociones sin identificarte con ellas: En lugar de reprimir tus emociones, permítete sentirlas sin dejar que tomen el control. Practicar el desapego emocional te ayudará a verlas como parte del proceso, sin que se conviertan en tu identidad.
Acepta la incomodidad como parte del proceso: La incomodidad es inevitable en momentos de crisis. Aprender a "sentirte cómoda en la incomodidad" te permite enfrentar la vida con más fortaleza. La crisis es una señal de que estás a punto de dar un salto evolutivo, de que la vida te pide avanzar.
Practica la visualización y la respiración consciente: Dedica unos minutos cada día a visualizar un estado de calma. La mente experimentará esa calma como si fuera real, ayudando a reducir el estrés y preparar el cuerpo para afrontar la crisis desde un lugar de serenidad.
Transformar la Crisis en Crecimiento Personal
Las crisis existenciales pueden ser circunstanciales, provocadas por eventos externos, o evolutivas, invitándonos al crecimiento personal. Cada una trae un aprendizaje único. Integrar las lecciones de cada crisis fortalece nuestra resiliencia y nos ayuda a desarrollar una mentalidad más positiva y equilibrada. Como dice Mariana: la crisis "es la vida, pidiéndome subir al siguiente nivel". En lugar de resistirte, acepta la crisis como una oportunidad de transformación.
Conclusión
La vida está llena de altibajos, y las crisis son una parte natural de ese camino. En lugar de verlas como obstáculos, aprendamos a enfrentarlas con una mente entrenada, unas emociones en equilibrio y un cuerpo en calma. Al hacerlo, no solo seremos capaces de superar cualquier dificultad, sino también de evolucionar hacia nuestra mejor versión. Cada crisis es una oportunidad para crecer, y con las herramientas adecuadas, podemos transformar cualquier tormenta en un impulso hacia adelante.
Si te interesa profundizar en las enseñanzas de Mariana Fresnedo, puedes explorar más en su web: www.quantumquip.com




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